jueves, 6 de septiembre de 2012

Mi Condena


Estoy condenado
Simplemente condenado

Quizá a vagar
Con tu nombre en mi labios
Quizá a buscarte
O no encontrarme

No pediré el olvido
Te pediré perdón
Por lo que hice
Lo que hago
Lo que haré

Estoy condenado
Simplemente condenado a la memoria

Por eso escribo
Para conservar la memoria
Al menos de cómo eran tus ojos
Al menos para tener
Un pedazo de cielo en mi

Tampoco negaré que soy un niño
Que peco de inmaduro
Que peco de traicionero
Que peco quizá de obsesivo
Que me es imposible
Realmente imposible
Olvidar tu aroma

Llegará el momento
En que la vida tenga que agradecerte
Por la felicidad entregada
Yo personalmente
No puedo esperar a la vida
Así que te agradezco por el año, dos semanas y tres días
Que gastaste en mí en total

Y como nunca he sabido
Por tus propios labios
Que este adiós es definitivo
Me limitaré a hacer el gran experimento
De interpretarte

Estoy condenado
Simplemente condenado a ser concreto
A no entender que tu adiós
Fue para siempre
A quedarme con los vestigios maravillosos de ti

O sea que para cumplir
Con todas mis condenas
Te digo yo adiós
Te dedico mis palabras
Las de ahora y las del futuro
Como regalo de despedida

Y es así como yo también me condeno
A vivir con tu recuerdo
Desvaneciéndose en mi alma.

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